top of page
< Back

Las casas de la gente

Cuando tengo sueños lúcidos hago siempre lo mismo: primero volar, saltando fuerte y moviendo los brazos como si nadara una inmensa masa de aire denso. A veces soy más ligera y alcanzo a ver la ciudad a vista de pájaro. Es lo que más me gusta. A veces, como ayer, tengo menos fuerza y solo alcanzo algunos pisos altos. Entonces hago lo de siempre: meterme a ver las casas de la gente.

J.
bottom of page